Centros de datos de IA en Florida generan alarma por su impacto ambiental

Centros de datos de IA en Florida generan alarma por su impacto ambiental

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Mariela León

Residentes, activistas y autoridades están preocupados por el impacto ambiental que suponen estos proyectos: contaminación y alto consumo de agua y energía

Florida se ha convertido en foco de atención de inversores interesados en levantar centros de datos de IA masivos en ese estado. El atractivo por desarrollar esos proyectos se ha tropezado con la férrea oposición de vecinos, activistas e incluso, del gobernador que estableció regulaciones.

2026 inició movido para ese estado cuando funcionarios de zonificación del condado de Palm Beach recomendaron la aprobación de un enorme centro de datos de inteligencia artificial que se construiría a pocos kilómetros al oeste de la ciudad de Wellington. Conocido como ‘Proyecto Tango’, el extenso complejo de edificios de servidores y almacenes gigantes ocuparía unas 82 hectáreas, cerca de 150 campos de fútbol.

La zonificación del Proyecto Tango, se aprobó por primera vez hace 10 años, mucho antes de que AI se convirtiera en el punto crítico que es ahora. Pero el promotor del proyecto recientemente intentó ampliar dicha zonificación, lo que alertó a todos sobre lo que estaba sucediendo.

Cientos de activistas se han movilizado en Florida para impulsar una ley que limite su expansión, desafiando incluso la orden del presidente Donald Trump de bloquear regulaciones estatales sobre esta tecnología.

Y los residentes del lugar han expresado su preocupación por el impacto ambiental, el ruido, la infraestructura insuficiente y cambios en la calidad de vida si se da luz verde al proyecto. También han cuestionado la contaminación, el bombeo de agua y el consumo de energía que suponen estos centros altamente demandantes de esos servicios.

Florida en la mira de los centros de datos de IA

Debido a la potencial prosperidad económica de las empresas de tecnología de IA, los desarrolladores aspiran a construir cada vez más centros de datos de este tipo, cada uno más grande que el anterior. Se prevé que la mayor cantidad de centros de datos se ubique en el condado de Palm Beach, Florida.

Actualmente más de estos 120 centros se encuentran en Florida, una cifra impresionante. Además del Proyecto Tango hay otras propuestas igualmente masivas como el Sentinel Grove de unas 486 hectáreas en el condado de St. Lucie. También se incluyen enormes proyectos de «hiperescala» en Tampa, Orlando y Miami-Dade

Según datacenters.com, Estados Unidos tiene más centros de datos que cualquier otro país, casi 4000. Empresas tecnológicas como Amazon, Google y Microsoft utilizan estos centros para proporcionar la enorme potencia informática necesaria para la IA. Florida se convierte en el cuarto mayor centro de datos después de Texas, California y Nueva York.

Una petición en Change.org contra el Proyecto Tango reunió más de 7.000 firmas en sólo un mes. La proximidad del campus propuesto a zonas residenciales es una de las cuestiones planteadas.

«No estaba en el radar de nadie», cuenta Mark Offerman, presidente de la Alianza Ambiental del Condado de Palm Beach a Florida Phoenix. Al percatarse de lo que estaba sucediendo, la gente acudió en masa a exigirle a la Comisión del Condado de Palm Beach que se negara.

Unidos por el medio ambiente y calidad de vida

El encuentro de vecinos y activistas, recoge WLRN-FM, incluyó horas de emotivos comentarios de más de 50 residentes preocupados por los efectos de esos centros de datos de IA en Florida.

«La magnitud de este proyecto… representa una amenaza sustancial para la salud, la seguridad y el bienestar de los residentes», decía entonces la petición. «Instamos a la Comisión del Condado de Palm Beach a que considere cuidadosamente estos impactos y explore ubicaciones alternativas que no impliquen tales riesgos para las comunidades residenciales y las áreas naturales sensibles».

Activistas viajaron a Tallahassee para dialogar con congresistas estatales y respaldar la propuesta HB100, que prohibiría centros de datos de hiperescala en zonas agrícolas, de conservación ambiental, de uso mixto y residenciales por su impacto en servicios públicos como el agua y la luz.

La iniciativa también impediría tarifas ocultas a usuarios por estas instalaciones, otra de las preocupaciones de los habitantes. La empresa eléctrica local Florida Power & Light (FPL) ha implementado este año el mayor aumento de sus precios en la historia, con una media de 2,5 dólares adicionales al mes por cliente.

Angie Álvarez, quien colabora con The CLEO Institute, organización participante, denuncia que los centros de datos de la IA “consumen demasiados recursos”, por lo que “no pueden” estar en Florida, interfiriendo en la calidad de vida de sus habitantes y en respeto al medio ambiente.

“Las comunidades son las primeras afectadas, principalmente porque, como sabemos, los ‘data centers‘ consumen mucho los recursos básicos. Y no es una cosa de: ‘oh, eso es lo que va a pasar (en el futuro)‘, sino es lo que está pasando ahora”, indica Álvarez en entrevista con EFE.

Voraces consumidores de agua y energía

Ambientalistas han elevado la batalla contra los centros de datos en Estados Unidos, donde hay un estimado de 4.000, con alrededor de un tercio de ellos tan solo en cuatro estados Virginia (568), Texas (392), California (288) e Illinois (206) y Florida 120.

Aunque existen desde hace décadas, la IA requiere que sean de hiperescala, es decir, con al menos 5.000 servidores. Esto puede llegar a más de 92.000 metros cuadrados de superficie, según un reporte del Pew Research Center. Esta infraestructura puede consumir en un día el agua equivalente para 50.000 personas, de acuerdo con el Environmental and Energy Study Institute (EESI), o casi tanta electricidad como 100.000 viviendas, lo que incrementará hasta en 20 veces en los próximos años, conforme a la Agencia Internacional de Energía.

“Podemos ver noticias de los ‘data centers’ que están a lo largo de los Estados Unidos. Y cómo las comunidades ni siquiera pueden abrir el grifo y tener un buen flujo de agua porque no hay agua. Entonces esos son los efectos que estamos pasando ahorita”, advierte Álvarez.

La batalla contra los abusos de la IA, encarecimiento de tarifas y contaminación de recursos la impulsan a nivel local asociaciones como Poder Latinx, con presencia en Florida, Arizona, Georgia, Texas, California. Advierten del impacto en los consumidores de energía latinos.

“Es muy importante porque esto es un tema que nos afecta a todos. No importa la raza, religión o partido político y la comunidad latina está incluida”, sostiene el coordinador nacional de EcoPoder de Poder Latinx, Alejandro Florez, quien ha acudido a Tallahassee junto con jóvenes de Miami, Jacksonville y Tampa.

Regulaciones y protecciones

El activista reconoce que hay apertura y apoyo bipardista en Florida, donde la legislación la ha propuesto el representante Phillip Wayne Griffitts, del Partido Republicano, que controla la mayoría del legislativo local.

Además, el gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis, ha planteado regulaciones medidas similares al avisar en diciembre que insistirá en regular la IA. Pese a una orden de Trump para que solo haya una normativa federal y evitar las restricciones estatales.

Las regulaciones del gobernador Ron DeSantis sobre los centros de datos de IA se centran en limitar la expansión descontrolada de estas instalaciones «de hiperescala» para proteger los recursos y el bolsillo de los ciudadanos de Florida. Las regulaciones están dirigidas a:

Protección de las Tarifas de Servicios Públicos. Una de las mayores preocupaciones es el enorme consumo de energía y agua de estos centros. La regulación busca prohibir que las empresas de servicios públicos (electricidad, gas y agua) aumenten las tarifas a los residentes. Con la finalidad de financiar la infraestructura necesaria para estos centros de datos.

Y evitar que los ciudadanos «paguen la factura» del crecimiento de las grandes tecnológicas (Big Tech).

Protección a los ciudadanos. DeSantis propone otorgar más poder a las comunidades para decidir dónde se instalan estos gigantes a través del poder de veto local. Permite a los gobiernos municipales y de condado prohibir o restringir la construcción de centros de datos en sus jurisdicciones. Y mediante la protección de tierras. Prohíbe su construcción en terrenos agrícolas o áreas de conservación protegidas (greenbelts).

No a los actores extranjeros

Otras de las regulaciones del gobernador Ron DeSantis referidas a los centros de datos de IA en Florida, incluyen:

Impacto Ambiental y de Recursos. Dado que Florida tiene un ecosistema frágil, las normas incluyen la supervisión estricta para asegurar que el enfriamiento de los servidores no agote ni contamine los recursos hídricos locales. Además, el Departamento de Transporte de Florida debe realizar revisiones de mitigación de ruido. Estos centros generan un zumbido constante por sus sistemas de ventilación.

Seguridad Nacional. Prohibición de actores extranjeros. Se impide que personas o entidades de «países de preocupación» (como China) posean u operen centros de datos en el estado, bajo el argumento de proteger la seguridad de los datos de los floridanos.

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